viernes, 25 de enero de 2013

La bufanda mágica/Cómo hacer un cuello de polar

Las bufandas, en niños, no me gustan nada. No es por algo estético, no. Creo, más bien, que es que me dan un poco de miedo. Me parece que se pueden enredar o enganchar, y que son un peligro. Sí, cada cual tiene su pequeño "trauma". 

Así es que, para mi hija, encontré en Estados Unidos un "cuello", una especie de bufanda cerrada muy mona, gris, con un bordado de ratoncito. Se la ponía siempre, hasta que un día la fui a buscar al cole y el "cuello" había desaparecido. Justo empezando las vacaciones de invierno. ¿Se iba a pasar mi hija 15 días sin nada para abrigarse bien, con el frío que hacía? 

Nooooooo, aquí Chica Perika para hacer una versión propia del "cuello" éste. Sin el modelo original, usando un poco de memoria, y bastante imaginación. 

Aquí les traigo el inventito... la bufanda mágica de Chica Perika. 


Bonita, ¿no? Y, como siempre, ¡facilísima de hacer!

domingo, 20 de enero de 2013

Papillote de Salmón y Jengibre

¡Nueva colaboración con el blog de mi querida La niña sin nombre!

Para el primer post de "Mi cocinita de cartón" hice la Yotampu de fresa, pero para esta ocasión la MNSN me pidió algo salado. Así es que, después de mucho pensar, surgió esta receta de salmón, que es tan fácil, tan rápida de hacer y tan rica, que mi marido ya se queja de que al menos dos noches por semana lo está comiendo. Que sí, que el salmón así queda riquísimo, pero que no quiere que pase como con el "meat-loaf", que se convirtió en mi plato estrella (una vez por semana mínimo) y terminó por saturarlo.


Pero como acabo de empezar a hacerlo, yo, de momento, soy feliz y abuso de la pobre receta... aquí dejo el link para que sepas de qué va esta maravilla, veas lo fácil que es de hacer y puedas disfrutarla tú también. Realmente vale la pena. ¡Y, como digo en el post, si la MNSN es capaz de hacerla y que le quede bien, cualquiera puede!

¿Te animas? ¡Cuéntanos qué tal te queda a tí!

martes, 15 de enero de 2013

Celos infantiles: preparando la llegada del hermanito


Aunque a ratos me parezca un poco irónico escribir un post sobre éste tema, teniendo en cuenta nuestro día a día y lo difícil que resulta por momentos, creo que lo tengo que escribir igual y que quizás puede servirle a alguien. Tenemos a un nuevo miembro en casa y el tema de los celos lo vamos navegando, a ratos bien y a ratos no tanto. Igualmente, creo yo, el asunto va bastante mejor de lo que me temía, más aún después de historias que oigo acerca del tema. 


En fin, la cosa es que cuando quedé embarazada de mi segundo hijo, lo primero en lo que pensé fue en cómo ibamos a manejar el asunto con la que sería ahora la "hermana mayor". Ella había sido, durante tres años, la princesa, la estrella y centro de atención de esta casa. Además, por mi manera de criar y por unos temas familiares que ahora no vienen al caso, habíamos pasado casi todo nuestro tiempo juntas. ¿Cómo sería para mi hija tener un hermanito? Sabía (y lo estoy comprobando) que fácil no es nunca. Pero yo quería que viviese la experiencia de la mejor manera posible y que la llegada de un nuevo miembro a la familia fuese algo positivo para ella.



Para eso decidí "trabajarlo" casi desde el principio. Incluso cuando aún no le habíamos dicho que tendría un hermanito. Optamos por esperar a que se notara la barriga antes de decir nada: Si a nosotras se nos hace largo, ni imaginar a una niña de tres años. Otra razón por la que preferí no anunciarle muy pronto el embarazo, fue que al haber estado tan enferma los primeros meses, temía que relacionara "mamá enferma" con "hermano nuevo". 



Una de las cosas que hicimos desde el principio, mi marido y yo, fue mostrarle bebés pequeños siempre que podíamos. O hablar de los hermanos menores de sus amigas y de lo genial que era ser una hermana mayor y tener hermanitos. 



Una vez que le contamos que tendría al hermano, quisimos hablar de las cosas positivas, pero también recalcar cómo sería al principio: que mamá estaría muy cansada, que ella me podría ayudar (aunque no en todo) y que el bebé haría poca cosa además de llorar, dormir, comer y cagar (y tener a mamá ocupada). Nada de "sí, vas a tener a un hermanito para jugar", porque cuando se encontrara con la realidad de un recién nacido seguro estaría decepcionada.


Casualmente tengo varias amigas que estaban embarazadas del segundo al mismo tiempo que yo. O acababan de tenerlo. Así es que se me ocurrió organizar una charla en casa, sobre Celos infantiles, con Valentina, de Crecer juntos con arte, que es alguien en quien confío en cuanto a temas de crianza desde hace bastante tiempo. En la charla nos dio distintas pautas que puse en práctica cuando nació Sebastián, pero, sobre todo, nos hizo intentar ver las cosas desde el punto de vista del hijo mayor. Si estás esperando un segundo hijo, realmente recomiendo esta charla (las da también on-line).


Además de esto, como a mi hija le gustan mucho los libros y leer, me pareció que una buena manera de ir familiarizándola con el tema era a través de la lectura. Y quise buscar los que mejor pudieran preparar el terreno para la llegada del hermanito. 



Quiero hacer, en este post, un pequeño resumen y comentario acerca de todos los libros que le regalamos a mi hija sobre el tema: 



El primer libro que tuvimos fue un regalo del abuelo, es en inglés, pero con preguntas muy cortas en lugar de una narración. Así, el que va contando la historia o inventándosela es el propio niño con los padres (o aquel que se lo lea). Las imágenes son todas de los preparativos que se hacen para la llegada de un hermanito (comprar ropa, ir al médico, pintar la habitación). Se llama "Waiting for baby" y es de Rachel Fuller.  Está bastante bien para hablar de distintos temas y que el niño vaya expresando lo que opina o sus deseos.


Uno que compré yo, fue "Mi primer hermanito". No es el preferido de mi hija, pero sí le gusta bastante. Habla de los últimos días de embarazo de la madre, cuando se va al hospital (spoiler alert, como dicen por ahí... la abuela va a buscar a la niña al colegio en lugar de mamá), el encuentro con el hermanito y las cosas que hacen en casa los primeros días juntos. Está bastante bien. 


Un libro que compré por internet (sin poder ver el contenido), que no me gustó nada, y que finalmente no di a mi hija es "Laura tiene un hermanito", de Liesbet Slegers. Cómo decirlo... sí, vale, que cuando llega el hermanito los padres tienen poco tiempo para los hijos mayores, que el bebé llora bastante y los padres están ocupados con él/ella, pero... ¿Decírselo así a un niño que está esperando a un hermano? Ummm, no, no me parece. En el libro muestran todas estas situaciones, e incluso en un momento Laura se va a su habitación a llorar porque nadie le hace caso. Sí, al final el hermano menor se duerme y los padres pueden estar con Laura, pero honestamente no creo que sea muy positivo estar anunciándole al niño mayor que su vida será así a partir del nacimiento de su hermano (pese a que probablemente la vaya a ser). Me parece que se puede decir lo mismo de una manera más suave y que no vaya a crear un rechazo por parte del mayor.  


Pero una cosa que noté en estos libros sobre hermanitos es que... ¡TODOS LOS BEBÉS TOMAN BIBERÓN! y de lactancia materna, nada de nada. Sí, vale, que yo soy muy madre que saca la teta en cualquier lugar, pero creo que muchas mujeres, por lo menos al principio, dan pecho. Si iba a preparar a mi hija para la llegada de su hermano, también quería que viese en los libros cómo lo iba a alimentar. 

Busqué y busqué. Me recomendaron uno en el que aparecía el pecho, pero también hablaban de cómo sería el parto en casa de mamá. Y aunque no estoy en contra de eso, no iba a ser mi caso y no me parecía correcto añadir un elemento más que explicar a una niña de 3 años, por muy natural que fuese el tema. 

Finalmente encontré "What baby needs" (sólo existe en inglés), de una colección dirigida por el Dr. Sears, que escribió lo que yo considero la biblia de salud de bebés (The baby book) y que tiene una perspectiva de crianza de apego que me gusta bastante (pese a que yo no sigo del todo). Aquí sí tienes a una madre dando pecho, pero también a un padre dando biberón, a un bebé durmiendo junto a sus padres y a una hermana mayor acurrucándose junto a mamá mientras el bebé está mamando. Muy bonito, pero con algunos textos un poquito más elaborados de lo que mi hija quería o necesitaba.  


Ahora bien, dejo para el final nuestro libro favorito. A mi me parece precioso, y con un enfoque muy bonito. Y a mi hija le encanta. Se llama "Soy una hermana mayor", de Joanna Cole, (nota: estoy editando esto en marzo de 2014) yaunque antes sólo lo tenían en la página americana, ¡ya por fin lo puedes encontrar en amazon.es!

A mi hija le gusta tanto el libro que dice que ella es la niña protagonista y al bebé lo llama Sebastián. De aquí saqué la imagen que utilicé en el post sobre el nacimiento de mi hijo, y habla de cómo es tener a un hermanito en casa. Pero lo que me pareció más bonito es que hace hincapié, todo el tiempo, en la importancia de la hermana mayor, más que la del bebé. Y el valor que tiene ser mayor, las cosas que puedes hacer siendo grande, que el bebé no puede, y lo especial y única que es ésta hermana mayor. Realmente precioso, sobre todo por éste enfoque en el que pone en valor la personita a la que está dirigida el libro. Lo bueno es que también existe una versión masculina, llamada "Soy un hermano mayor". 


Nosotros ya hemos dejado atrás la parte teórica y estamos metidos a fondo en la  práctica: aprendiendo a llevar y manejar los celos con el hermanito en casa. Creo que, como decía al principio del post, la cosa va, en general, bastante bien, con sus momentos no tan fáciles, que tienen que ver con los celos,  con la imposibilidad de hacer determinadas cosas con el bebé (cogerlo ella sola), con los cambios, con la cantidad de gente que está pasando por la casa (abuelos, tíos, amigos que se quedan con nosotros) y las largas horas de trabajo de papá. Pero todo esto será parte de otro capítulo, más adelante, cuando pueda contar más acerca de cómo va nuestra evolución. 

miércoles, 9 de enero de 2013

Tutorial para hacer un guante para raqueta de pádel

No es que mi marido sea el hombre súper mega deportista, pero sí es verdad que tiene que hacer algo de ejercicio dos o tres veces por semana como mínimo. Su mayor pasión son los deportes que mezclan el agua y el viento, pero viviendo en Madrid el tema se complica un poco.

Su otra pasión son los que impliquen una raqueta: Antes estaba loco por el squash, pero después de lesionarse la espalda unas 6 veces en 3 años, lo convencí para que lo dejase (aunque no sé muy bien si fui yo o el osteópata que tenía que hacer el trabajo de recuperación).

Desde entonces ha empezado a jugar al pádel y al ténis. El asunto es que son deportes de exterior y ahora, en invierno, se queja de que se le enfría la mano y que con guante se le escapa la raqueta.

El otro día me mostró una foto de algo que le había visto a su profesor de tenis: una especie de guante/bolsa para cubrir la mano y la raqueta, hecha de polar.

Algo más o menos así:


"¿Me podrías hacer uno?" fue la pregunta. Y, claro está, surgió el reto. Más aún porque me dijo que una amiga del profesor lo había intentado y no le había salido. ¡Chica Perika al ataque!

Le di un par de vueltas al asunto y lo logré: aquí está mi tutorial, con patrón descargable, de cómo hacer un guante/cubre-raqueta de pádel.

jueves, 3 de enero de 2013

Uno de mis regalos favoritos

Yo soy de esas a las que le gusta hacer sus propios regalos, a mano, si es posible. O si no, intento comprar algo hecho por algún/a artesano/a. Pero a veces, por una razón u otra, no se puede. 

Así es que, para dar ideas, quiero hablar de un regalo que me hizo mi cuñada, y que ha sido, en el último tiempo, mi regalo favorito: 

Una caja de herramientas rosa. 


Sí, ¡TODA ROSA!

Yo siempre digo que fui criada como la hija-varón. El marido de mi madre me enseñó a hacer todas las cosas de bricolaje básicas de casa. Y cuando vivía sola me encargaba de arreglar todo. 

Hasta que llegó el amor, luego la convivencia con mi ahora marido. Y mi caja de herramientas dejó de ser mía. La verdad es que nuestras almas y corazones no se fusionaron tanto como nuestras cajitas. Y mis cosas dejaron de ser mías. Cuando había que hacer algún arreglo, tenía que pedirle a mi marido que me dijese dónde estaba el martillo, o esas pinzas tan buenas que tenía yo (y que han desaparecido sabe uno en qué esquina).

No hay manera de explicar mi frustración ante esto. Si yo siempre había sido auto-suficiente con esas cosas y ahora dependía, completamente, de él. Hasta que llegó mi cuñada con esta caja. Preciosa. Y tan rosa que al marido le duelen los ojos de verla y las manos al acercarse a ella. Siempre está en el mismo lugar. Siempre sé dónde tengo mis cosas.

Así es que ahora tengo mis herramientas. Puedo hacer lo que quiera sin tener que estar pidiendo y gracias a ella recuperé un poco mi independencia... 

¿Conoces a alguien a quien le pueda gustar? ¡Si te animas a hacer un regalo así, simplemente con buscar "caja de herramientas rosa" te salen un montón de venta por internet! ¡Ya tienes una nueva idea!

martes, 1 de enero de 2013

Se acabó el 2012. Llegó el 2013.


Este iba a ser un post recuento del año que terminaba. Un resumen. Pero ahí quedó, en el tintero. Ser una madre reciente, con una hija de 3 años que también pide atención, y la celebración de fin de año me impidieron escribir ayer. Este año que acabó fue, para mi, relativamente bueno. Pese a haberme sentido bastante enferma e incómoda durante casi todo el año, no hubo casi ninguna mala noticia. Y la persona involucrada en la única está mostrando una entereza admirable y envidiable (un beso especial para ti).

Pero ahora que ha empezado este nuevo año, no quiero dejar de recordar las cosas buenas del año pasado: la noticia de la llegada del enano y su llegada, claro.



El comprobar que mi hija mayor es una dulzura absoluta, que me traía flores del jardín, cuando estaba yo "indispuesta" y vomitando por culpa del segundo.


Y el haber conocido, a través del blog, a gente tan maravillosa como he encontrado a partir del 15J.

Gracias a todos por estar. Gracias por leerme, por dejar comentarios, por mandarme mensajes. Tuitear y seguirme. Yo intentaré, en la medida de lo posible, seguir aquí también.

Les deseo a todos, que el 2013 traiga lo mejor. Un poquito de playa, bastante alegría y mucha salud y amor.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...